Olentzero es el nombre de un personaje mítico perteneciente a la cultura vazca que según la tradición baja de las montañas cada navidad a traer bienaventuranza para todos. No es Santa Claus, papá Noel o algo parecido, aunque como siempre pasa, se ha mezclado esta tradición con las de origen cristiano y además con la cultura del consumismo lo que ha generado nuevas atribuciones en algunas regiones de esta figura mitológica como la de dar obsequios a los niños o anunciar el nacimiento del niño Jesús.
En realidad Olentzero es un carbonero, sin intelegencia y adicto a las bebidas embriagantes cuyo monigote se acostumbra quemar el nochebuena ya que se cree que con ello se rompe la relación con el pasado dando paso a los tiempo nuevos.
Les dejo este video que me mandó mi amigo de correo Alfredo Postlethwaite (lol... chiste local) desde Euzkadi como testimonio de lo que ahí se celebra.
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23 diciembre, 2010
28 noviembre, 2010
Wright Mills contra el empirismo abstracto

Wright Mills en su obra La imaginación sociológica tiene el propósito de definir el significado de las ciencias sociales partiendo de la idea de que la tarea y promesa de la sociología es darle al científico social una cualidad mental que le permita usar la información que posee y desarrollar la razón para entender lo que ocurre en el mundo y relacionarlo con lo que experimentan los individuos en sus medios particulares.
Para Mills, la ciencia social también es lo que los científicos sociales están haciendo. En ese sentido en dicha obra esboza el estado que guardan estas ciencias por lo menos en los Estados Unidos de aquella época (hace ya cincuenta años). Se aprecia que en la perspectiva del autor, había prácticas y aun más tendencias sociológicas o corrientes teóricas que eran un obstáculo para el desarrollo de la promesa de toda ciencia social, esto es, la imaginación sociológica.
Entre sus fuertes críticas destaca la que hizo a la tendencia teórica desarrollada ampliamente por el sociólogo Talcott Parsons, es decir el funcionalismo estructuralista. A esta corriente teórica, la acusa de poco menos que un fraude. Sostiene que el 50% de esta teoría es pura palabrería, planteada con mucha sintaxis pero con poca semántica; un 40% es sociología muy conocida de libro de texto (esto es, lugares comunes de la sociología clásica); y el otro 10% lo deja a criterio del lector según las investigaciones empíricas éste que realice pero aclara que según sus propias investigaciones, ese último porcentaje es de un uso ideológico posible, pero ni eso le concede porque define su contenido como “vago”.
La Gran Teoría, como nombra al desarrollo teórico de Parsons tiene el defecto que se queda en eso, en teoría. Plantea problemas y soluciones teóricas y es imposible bajar esta obra “intelectual” (porque señala que hay serios señalamientos de que es ininteligible) al plano de la realidad.
Por otra parte, también emprende una fuerte crítica contra el empirismo abstracto, en términos semejantes a la gran teoría de Parsons, pero por razones totalmente opuestas. Mills afirma que las ciencias sociales exigen consideraciones de método y de teoría pero en esos dos estilos (el de la Gran Teoría y el del empirismo abstracto) se han convertido en obstáculos. Aún más afirma que la inhibición metodológica es paralela al fetichismo del concepto. También afirmaba que "Entre los investigadores sociales no hay serias diferencias entre quienes observan sin pensar y quienes piensan sin observar" .
Y en ese sentido se desarrolla todo el capítulo tres en el que consigna varias observaciones. Primero destaca que su crítica no se refiere a todos los trabajos empíricos abstractos sino sólo aclarará el carácter general que ese estilo tiene.
Por ejemplo inicia afirmando que la forma de obtener sus datos es de lo más atractivo para la mayoría, pues sus métodos no requieren más que una mediana inteligencia. Una entrevista más o menos igual con una serie de individuos seleccionados por muestreo y un ordenamiento de datos predeterminado.
El empirismo abstracto por otra parte al momento de estudiar a la sociedad trabaja con conceptos que no son los adecuados y que no resuelven los verdaderos problemas sociales sino que sólo les ayudan en cuánto al método que quieren aplicar.
Mills igualmente critica que en se tomen pequeñas ciudades como “campos de muestra” pese a que es evidente que la suma de estudios de ese tipo no dan como resultado una opinión adecuada de la estructura nacional de clase, de posición y de poder.
También se sostiene en este texto que el empirismo abstracto no ha resuelto problemas de las ciencias sociales, sino que se ha dedicado a resolver problemas del empirismo abstracto. Ellos han puesto sus propias limitaciones y según sus propias palabras se encuentran poseídos por la inhibición metodológica.
Otro error de este estilo de ciencia social es que no se caracteriza por crear conceptos nuevos ni proposiciones teóricas importantes. Su resultado más sobresaliente es que ha creado un aparato administrativo que emplea a trabajadores intelectuales importantes para el futuro del estudio social y para su burocratización.
El empirismo abstracto se justifica más en la filosofía de la ciencia que en la ciencia social misma. Apuestan más a un método científico similar al de las ciencias naturales y ello conlleva a que ese método científico decida la clase de problemas a que prestará atención y el modo que éstos han de formularse, lo cual constituye, según el autor, una gran limitación.
La sociología desde esta tendencia se mira como una “comadrona” de especializaciones. Y esta idea es obra de Paul F. Lazarsfeld quien concibe a nuestra disciplina como una especialidad metodológica. Esto significa que si algo no se ha convertido en objeto del método o no ha sido reconocido como una ciencia social desarrollada, es la sociología la que le asignará el grado de especialización sociológica.
Paul Lazarsfeld se jacta también de que hay dos tipos de científicos sociales: los científicos de las ciencias sociales empíricas perfectas y los filósofos sociales individuales desorganizados. Será tarea de los primeros convertir a los últimos en metodólogos, esto es en científicos sociales empíricos. Esta transición se caracteriza por tomar cuatro direcciones de trabajo:
1. Hay un cambio de interés que pasa de la historia de las instituciones y las ideas a la conducta concreta de los pueblos.
2. Aunque Lazarsfeld sostiene que la tendencia será no estudiar aisladamente un sector de los asuntos humanos sino a relacionarlo con los demás sectores, Mills lo contradice y asegura que esto no es más que lo que quiere decir con relacionar se refiera más a la cuestión estadística.
3. Existe una preferencia por estudiar situaciones sociales repetitivas, pero no por ser ésta una consecuencia de la estructura social sino porque esta puede ser estudiada estadísticamente cuantas veces se quiera hacerlo.
4. Se le da mayor importancia al acontecer contemporáneo que a la historia.
Siguiendo con las aseveraciones de Paul Lazarsfeld respecto del oficio del sociólogo, éste considera que la ciencias sociales contienen interpretaciones y teorías y que estos son dominios del sociólogo por lo que ha de convertirse en el guardián de éstas pero siendo sus postura más bien de un metodólogo se refiera a variables interpretativas.
El empirismo abstracto comete el gran error de reducir a variables psicológicas la realidad sociológica.
Mills concluye diciendo que ningún científico social puede estar en contra del uso de estos métodos, pero que no deben de ser estos vacíos de teoría.
27 noviembre, 2010
Wright Mills
"Entre los investigadores sociales no hay serias diferencias entre quienes observan sin pensar y quienes piensan sin observar". (1)
(1) La imaginación sociológica
14 noviembre, 2010
05 noviembre, 2010
La mala retórica
"Temo mucho que al ocuparme hoy en esta materia, lejos de conducirme como verdadero filósofo, voy a convertirme en disputador terco, a la manera de todos esos ignorantes que, cuando disputan, no se cuidan en manera alguna de enseñar la verdad, sino que su único objeto es arrastrar a su opinión personal a todos los que les escuchan".
Sócrates
01 noviembre, 2010
31 octubre, 2010
Comentario crítico del texto Mythos y logos: una pugna entre la estilística y la retórica
Como siempre advierto: soy un aprendiz.
Autora: Elena Madrigal
Comentario crítico de un texto, elaborada para la clase de Análisis textual, estilística y retórica por Flor Elena Mora Corrales
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Texto comentado:
Mythos y Logos: una pugna entre la estilística y la retórica
Mythos y Logos: una pugna entre la estilística y la retórica
Autora: Elena Madrigal
Comentario crítico de un texto, elaborada para la clase de Análisis textual, estilística y retórica por Flor Elena Mora Corrales
Resumen
La autora expone que desde hace tiempo se ha venido estigmatizando el valor de las formas literarias entendidas estas como la apariencia de los discursos a la que se identifica con la palabra mythos. Platón por ejemplo, trató este punto en muchas de sus obras y era un defensor del logos, es decir del pensamiento lógico. La palabra debía corresponder a la realidad.
Esta subvaloración del mythos ha sido tan importante a decir de la autora, que los estudiosos de la creación literaria, han tratado de demostrar esa relación y, ante tan difícil empresa han propuesto acudir a otros elementos como a la historia o a la biografía individual del creador como sistemas contenedores de verdad.
Fueron los esteticistas quienes negaron la supuesta correspondencia entre palabra y realidad. Para ellos la palabra no es la unión de una cosa a un nombre sino que tiene delicados complejos funcionales; la palabra genera imágenes acústicas que movilizan el entramado psíquico del autor y del lector.
Otros de los argumentos esgrimidos en la lectura sostienen que el quehacer humano está impregnado tanto de pensamiento lógico como de emociones. Es a partir de esa idea que Benedetto Croce confecciona una teoría en donde la intuición es un elemento necesario para conocer la realidad y a la vez es una expresión de ella. Para que la intuición sea un medio para llegar al conocimiento estas deben haberse materializado, salir del sujeto creador y presentarse en el mundo real como materia, de lo contrario pueden considerarse sólo como sensaciones y naturalidad.
En el arte por ejemplo, se habla de cristalización cuando se objetiva la apariencia sin alteración de la substancia, es decir, el lenguaje artístico deja de concebirse como forma y fondo, continente y contenido, sino que la forma se materializa conservando la sustancia.
Se asume así que el sentimiento es un principio ordenador de las cosas (sin negar el pensamiento lógico-racional) que media entre el autor y el intérprete. Gracias también a esta teoría se ha podido conocer que la relación entre autor e intérprete no se da por simple mímesis sino que cada uno hace uso de sus propios sentimientos para la construcción e interpretación de formas y estructuras.
Además en el análisis de la obra literaria si se busca la proporción entre sentimiento y lógica puede conocerse las características de una escuela o el estilo individual tanto en tiempo como en espacio.
Entonces, el mythos es el campo de estudio de la estilística, disciplina que se encarga de determinar la naturaleza emocional de las expresiones. Analiza la organización del contenido de una obra considerada ésta como un cuerpo cerrado regido por una coherencia específica y busca la interacción de la emotividad en el lenguaje y del lenguaje en la emotividad.
Según los estilistas, la intuición tiene dos etapas, la primera es la observación y la segunda es referir lo observado a los sentimientos naturales, humanos y artísticos. En cuanto a la comprobación este tipo de conocimiento también difiere del pensamiento lógico ya que aquí no se acude a la experimentación sino al entíneme que es la descripción y a la expresión de lo objetable, del gusto subjetivo y contagioso por igual.
No obstante a lo anterior debe de precisarse que no hay un procedimiento fijo, pero si se sugiere cubrir el mayor número de aspectos posibles de la obra haciendo uso tanto del buen sentido, la simpatía entre otros, siempre prestando especial atención a aquellos elementos que nos causen impresión como seres humanos y no necesariamente como científicos.
La estilística entiende que la obra literaria es una manifestación pasional, amorosa y que, más que leyes, es un hacer colectivo, humano, cambiante.
Esquema
1) Antecedentes-
a) Preponderancia del Logos sobre el Mythos.
b) Primeros intentos por equilibrar la relación entre logos y el mythos.
i) Los estudios literarios.
ii) El pensamiento de Cicerón y los románticos.
iii) Los esteticistas.
iv) La indivisibilidad del logos y el mythos.
2) Teoría de la intuición de Benedeto Croce
a) El arte como ejemplo de la relación equitativa entre mythos y logos.
b) La intuición en los estudios lingüísticos.
c) Concepción de la relación autor/intérprete
d) El espíritu de la época.
3) Estilística
Comentario crítico
Introducción
En la lectura Mythos y Logos, la autora pretende explicarnos el campo de estudio de la estilística y su método. Pero además, al concederle un espacio considerable a la exposición histórica de la diversas posiciones adoptadas en torno a la dicotomía forma/fondo en el discurso, por una parte trata de reafirmar a la estilística como una disciplina seria pero además presenta a las formas aplicadas a los discursos literarios, como una fuente de conocimiento de la realidad de la misma importancia que tiene el pensamiento lógico.
Argumentos.
A pesar del título, este texto no expone una pugna entre la retórica y la estilística, porque no hay una correspondencia entre mythos/logos y estilística/retórica. La pugna se presenta únicamente entre el primer binomio mencionado. Se hace hincapié en que el logos, (es decir el pensamiento lógico) se ha privilegiado de manera errónea sobre el mythos (que representa a la subjetividad). Esta percepción ha llevado a muchos estudiosos de la literatura a encontrar distintas formas de explicar porque se usan formas literarias que aparentemente no tienen correspondencia en la realidad. Y esas explicaciones alternativas son puntos importantes para el análisis de los discursos y aunque esta lectura no tiene ese tema como objetivo, me parece que este punto tiene más importancia de lo que aparenta en el texto.
La intuición, es una idea central en el escrito. La autora le concede toda la importancia al concepto creado por Benedeto Croce el cual nos sirve para rescatar la subjetividad como medio para llegar al conocimiento y como conocimiento mismo. Se llega al conocimiento puesto que la emotividad al materializarse en la obra se posibilita su análisis siguiendo una metodología que de manera breve expone la autora al final de la lectura.
Pero como se mencionó la intuición es también conocimiento porque la emotividad y el pensamiento lógico son materia prima de todo actuar humano. Éstos no se manifiestan de las mismas formas en todos los humanos ni en todas las culturas, por esa misma razón se vuelve importante para comprender un texto, una obra artística o cualquier otro quehacer humano confeccionar un método científico adecuado para tal empresa.
En la lectura se explican algunos pasos sobre la metodología. Se habla de las etapas del conocimiento emocional. Inicialmente se propone a la observación, entendiéndose por ésta no sólo la que se hace a través del a percepción de las imágenes por el sentido de la vida sino que cualquier tipo de percepción hecha por los sentidos. La siguiente etapa consiste en referir lo observado con “el sentimiento natural, humano y artístico”.
Sin embargo esta propuesta metodológica debería de tomarse más en serio. Si el pensamiento lógico es una práctica compartida por la sociedad en general es un hecho que no todas las sociedades actúan o piensan bajo la misma lógica. Además, dentro de esa misma sociedad, los individuos que la integran, aunque por lo general estructuran su realidad atendiendo a una lógica similar, ésta nunca será idéntica.
Más complejo resulta la parte afectiva pues, este tipo de estructuración aunque también es compartida en términos muy generales por los individuos que integran una sociedad, las emociones se aprehenden y se externalizan de modos distintos en cada ser humano. Por esa razón puede caer en el simplismo el afirmar que puede recuperarse el sentido afectivo de actividad humana refiriéndola a conceptos tan ambiguos como “sentimiento natural”, ¿existe tal?; “sentimiento humano”, ¿en qué consiste? y; “el sentimiento artístico”, ¿qué es arte?, ¿hay una sola definición de arte?.
La misma autora integra esta idea en su escrito cuando dice que el autor y el lector “ [...] cada uno, mediante sus sentimientos, construyen e interpretan formas y estructuras (o realidades) de manera intencional y continuada en el tiempo”. Entonces, si pretendemos acceder a la subjetividad del otro, la metodología debería partir de la referencia más importante, esto es, el mismo creador de la obra, artefacto o actividad que se analiza.
Finalmente no quisiera dejar exponer dos comentarios respecto a la forma en que se nos presenta la lectura y que dificultan su análisis. A lo largo de ésta, la autora del texto no plantea de manera expresa su opinión, sino que sólo hace una recopilación del pensamiento de otros personajes. Es posible acceder a la posición de la autora pero interpretando el texto a partir de la tendencia que guardan esas inserciones.
Por otra parte, un error grave que cometen algunas personas que hacen textos científicos o incluso literarios es redactarlos haciendo uso de otros idiomas sin agregar la traducción de dichos fragmentos. Si el objetivo es transmitir del conocimiento a ciertos lectores, con esta práctica se excluye a todos aquellos que no dominamos el idioma extranjero usado. En este caso, con ayuda del traductor de google, pude acceder a una traducción pobre en calidad pero que sirvió para acceder a la idea básica que se quiso plantear en no pocas ocasiones en francés. Creo que se debe erradicar esta práctica porque entonces de que sirve publicar si se le ponen tantos candados al conocimiento.
Conclusiones.
Es verdad que el ser humano es un ente complejo y que sus creaciones corren la misma suerte. Pero esta complejidad no debe de traducirse en una imposibilidad de acceder a la parte afectiva de las creaciones humanas, es todo un reto, pero se vuelve necesario superarlo si se quiere entender el mundo en el que se vive. Nuestros quehaceres no sólo nos reflejan lo que somos individualmente, sino que también reflejan la sociedad en la que vivimos, sin olvidad que nuestras acciones influyen en la realidad.
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20 octubre, 2010
Estados de ánimo
Un martes de despiertas como si nada, dispuesta a realizar tus rutinas, tus deberes, instantes después se dan sucesos que te confunden y otros minutos después te sientes Dios de tu mundo. Al final de la noche estás triste por algo que no salió bien y en otro minuto, el último, lo que te salva es tu capacidad de reflexionar y ya has aprendido una lección. Y te vuelves a sentir Dios, y algunas horas después ...
Estados de ánimo
A veces me siento
como un águila en el aire.
-Pablo Milanés
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Estados de ánimo
A veces me siento
como un águila en el aire.
-Pablo Milanés
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Mario Benedetti